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La reacción de los animales ante los eclipses solares: un fenómeno casi indiferente

Por Reynaldo Villca — 12 Ago 2026

La reacción de los animales ante los eclipses solares: un fenómeno casi indiferente
La reacción de los animales ante los eclipses solares: un fenómeno casi indiferente

La anticipación en Europa por el próximo eclipse total de sol es palpable, especialmente entre los seres humanos que se preparan con gafas especiales para disfrutar del espectáculo. Sin embargo, ¿qué ocurre con los animales durante este fenómeno astronómico?

Pierre Chastenay, un astrónomo de Quebec y experto en eclipses, compartió su experiencia durante un eclipse total en Estados Unidos en 2017. Observó que una bandada de golondrinas regresó a sus nidos durante el momento de oscuridad, como si hubieran experimentado una corta noche, y luego continuaron con sus actividades diarias.

Motivado por esta observación, Chastenay decidió llevar a cabo un estudio en el zoológico de Granby, cercano a Montreal, durante el eclipse total de 2024. El experimento se realizó sin visitantes para evitar interferencias en los resultados, y las observaciones no fueron tan sorprendentes como esperaba: "No pasó nada significativo", declaró el astrónomo. La mayoría de los animales no mostraron cambios en su comportamiento; por ejemplo, los osos del Himalaya continuaron durmiendo como de costumbre.

No obstante, hubo reacciones notables en un par de especies. Las cebras comenzaron a relinchar y buscar refugio en sus recintos al notar que el cielo oscurecía, un comportamiento habitual que asocian con la caída de la noche y la aparición de depredadores. Por otro lado, los macacos japoneses se refugiaron en las ramas más altas, acurrucándose en postura fetal, una respuesta bastante diferente a la que mostraron los chimpancés en estudios anteriores de los años 70, quienes se quedaron mirando al sol debido a la presencia humana.

La conclusión del estudio resalta que los humanos tienden a reaccionar con mayor intensidad durante un eclipse. Chastenay observa que nuestra capacidad de anticipación y comprensión del fenómeno genera una especie de emoción acumulada, mientras que los animales, al carecer de memoria sobre eclipses previos, no experimentan la misma expectativa. En sus palabras: "Para los animales, se convierte en un ‘no fenómeno’, mientras que los humanos a menudo viajan grandes distancias para estar en la sombra de la Luna". Así, mientras esta noche millones de personas en Europa se preparan para disfrutar del eclipse, la mayoría de los animales permanecerán ajenos a este evento asombroso.