Producción, precios y trabajo

La minería orureña como industria

Dólar oficial · Bs 11.53 (BCB)

Oruro · 17°C, despejado

Minería 4.0 Oruro
Sociedad

Interpretando tus antojos: ¿qué nos dice nuestro cuerpo?

Por Víctor Challapa — 12 Ago 2026

Interpretando tus antojos: ¿qué nos dice nuestro cuerpo?
Interpretando tus antojos: ¿qué nos dice nuestro cuerpo?

¿Te ha pasado que de repente sientes la necesidad de comer algo dulce, como chocolate, o algo salado, como papas fritas? Los nutricionistas indican que estos antojos pueden ser producto de múltiples factores y no siempre indican carencias nutricionales específicas.

Por ejemplo, el deseo por el chocolate a menudo se asocia con una supuesta falta de magnesio, pero esto no implica que siempre haya una deficiencia de este mineral en el organismo. Sin embargo, hay un caso más claro relacionado con antojos: la pagofagia, que es el impulso constante de masticar hielo y que se ha vinculado a la anemia por falta de hierro.

Es crucial también distinguir entre el hambre física y los antojos emocionales. La primera se manifiesta de manera progresiva y puede incluir síntomas como un estómago vacío, fatiga o irritabilidad. En contraste, los antojos emocionales surgen de forma repentina y suelen dirigirse hacia alimentos específicos, especialmente aquellos ricos en azúcares, grasas o sal.

Factores como el estrés y la privación de sueño también juegan un rol importante en estos antojos. La falta de descanso puede alterar las señales naturales que regulan el hambre, mientras que el estrés tiende a intensificar el deseo por alimentos que ofrecen placer inmediato.

En el caso de las mujeres, se presentan cambios hormonales antes de la menstruación que pueden incrementar el deseo por carbohidratos y golosinas.

La dieta diaria es fundamental; consumir cantidades inadecuadas de proteínas o fibra, así como pasar largos períodos sin comer, puede generar un aumento en la sensación de hambre y, por ende, un mayor anhelo de alimentos energéticos y rápidos.

Para mitigar estos antojos, es recomendable mantener una dieta equilibrada, asegurando una ingesta adecuada de proteínas y fibra, hidratarse bien, dormir lo suficiente y evitar ayunos prolongados.