Producción, precios y trabajo

La minería orureña como industria

Dólar oficial · Bs 11.53 (BCB)

Oruro · 13°C, despejado

Minería 4.0 Oruro
Mundo

Crisis migratoria en Ceuta se intensifica con actos de violencia

Por Lidia Mollo — 29 Ago 2026

Crisis migratoria en Ceuta se intensifica con actos de violencia
Crisis migratoria en Ceuta se intensifica con actos de violencia

En la ciudad autónoma de Ceuta, se han desatado disturbios significativos, especialmente en las playas del Trampolín y Benítez, donde se han llevado a cabo ataques a asentamientos de migrantes africanos. Se estima que entre 500 y 1.000 personas indocumentadas residen en estas áreas, muchas de las cuales llegaron de manera irregular a la ciudad.

Un grupo de manifestantes atacó estos refugios, incendiándolos y bloqueando carreteras para impedir que la Cruz Roja pudiera acceder con asistencia humanitaria. Este clima de hostilidad obligó a las autoridades a intervenir para proteger a los trabajadores humanitarios que enfrentaron insultos y agresiones.

Durante los altercados, periodistas y equipos de medios de comunicación también fueron objeto de violencia y hostigamiento, lo que llevó a la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) a expresar su rechazo a estos actos y abogar por la defensa de la libertad de prensa.

Reacciones políticas ante la crisis migratoria

La situación ha generado un ambiente de confrontación política tanto a nivel nacional como internacional. El expresidente español, José María Aznar, visitó Ceuta para apoyar las demandas de la comunidad local, aunque también fue confrontado por quienes defienden las políticas del actual gobierno de Pedro Sánchez.

Ministros del Gobierno, como Fernando Grande-Marlaska y Ángel Víctor Torres, condenaron las agresiones y atribuyeron la escalada de violencia a discursos radicales, mientras que la oposición criticó al Ejecutivo por su inacción ante la crisis migratoria que enfrenta la ciudad.

La creciente violencia contra migrantes y equipos de socorro ha puesto en alerta a las fuerzas de seguridad, que ahora deben gestionar no solo la ayuda humanitaria, sino también la seguridad pública en un clima de tensión creciente.