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La historia detrás de la mano izquierda de Lula da Silva

Por Víctor Challapa — 5 Oct 2026

La historia detrás de la mano izquierda de Lula da Silva
La historia detrás de la mano izquierda de Lula da Silva

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha vuelto a ser foco de atención no solo por su papel en la política electoral, sino también por una característica física que lo distingue: la ausencia de su dedo meñique en la mano izquierda. Este detalle, lejos de ser trivial, encierra una historia de esfuerzo, discriminación social y un liderazgo que ha dejado huella en la historia de América Latina.

El accidente que le costó a Lula su dedo ocurrió en 1964, cuando tenía apenas 17 años. En ese entonces, trabajaba como tornero mecánico en una fábrica de metales en São Paulo. Durante un turno nocturno, un compañero accidentalmente dejó caer un soporte pesado, provocando un accidente en la máquina que resultó en la pérdida de su dedo.

El proceso de atención médica que recibió fue lamentable, marcado por la lentitud del sistema de salud de la época. Lula fue atendido muchas horas después de sufrir la lesión, lo que hizo que el daño fuera irreversible. Recordando ese momento, Lula compartió la desinterés del médico de guardia, quien le dijo: '¿Para qué necesita 10 dedos un peoncito?'.

Transformación de la vergüenza en identidad política

La pérdida del dedo le generó a Lula una profunda vergüenza en su juventud. Se sintió avergonzado de su condición y, por largos meses, trató de ocultar su mano, ya sea manteniéndola en los bolsillos o cubriéndola con una toalla. Sin embargo, esta característica física se transformó con el tiempo en un símbolo de su identidad política.

A finales de los años 60, Lula emergió como líder del Sindicato de Metalúrgicos de São Bernardo do Campo. Su historia personal de ser un trabajador industrial, marcada por las cicatrices del esfuerzo, le brindó una autenticidad que resonó entre las bases obreras y lo distanció de las élites.

Hoy, más de seis décadas después del accidente en la fábrica, la falta del dedo meñique de Lula da Silva es vista como un recordatorio de sus humildes orígenes y su trayectoria hacia la presidencia de Brasil, un camino que ha estado lleno de desafíos pero también de triunfos.