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Economía

Caída de la población ocupada en Bolivia: un reto para la economía

Por Sandra Ayaviri — 23 Ago 2026

Caída de la población ocupada en Bolivia: un reto para la economía
Caída de la población ocupada en Bolivia: un reto para la economía

Según el "Reporte de Inflación y Política Monetaria" emitido por el Banco Central de Bolivia (BCB), la población ocupada del país sufrió una disminución de aproximadamente 205 mil trabajadores entre finales de 2025 y junio de 2026. Este descenso se asocia con la contracción del Producto Interno Bruto (PIB), que ha sido impactada negativamente por el colapso de sectores fundamentales como la construcción.

El informe del BCB señala que la reducción en la ocupación laboral se debe a un menor dinamismo en la actividad económica, lo que ha provocado una transición hacia la inactividad laboral. Este deterioro del mercado laboral persiste desde el fin de la pandemia de covid-19.

Se ha observado un incremento en la tasa de subocupación, que representa a las personas que trabajan menos horas de las que desearían, alcanzando un 8,21% de la población ocupada, lo que equivale a alrededor de 374 mil individuos. La suma de la desocupación y la subocupación ha resultado en una tasa de subutilización de la mano de obra de 11,43% a junio de 2026.

Se anticipa que estos indicadores seguirán en niveles desfavorables hacia finales de año, con proyecciones que apuntan a que la subocupación podría aumentar a 8,6% y la subutilización a 11,6%. Este panorama se vincula con un aumento en la informalidad laboral, ya que muchas familias recurren a actividades informales para subsistir.

Para junio de 2026, el sector informal en áreas urbanas abarca a 3,2 millones de personas, lo que representa un alarmante 69,7% de la población ocupada. Este fenómeno se ha intensificado desde 2024, coincidiendo con períodos de crecimiento económico negativo, y se caracteriza por bajos niveles de productividad y salarios reducidos.

El ingreso laboral promedio no ha mostrado signos de recuperación en los últimos cinco años. Antes de la pandemia, este se encontraba en 3.000 bolivianos mensuales, pero para octubre de 2025 había disminuido a 2.847 bolivianos. Aunque se esperan algunos repuntes hacia finales de 2025, el informe destaca que la mejora dependerá de la recuperación integral del sector real.

El informe también relaciona el deterioro del mercado laboral con el incremento de la pobreza monetaria. Se estima que en 2025, el 44,7% de la población, aproximadamente 5,4 millones de personas, vivía por debajo de la línea de pobreza, un aumento respecto a 2024. La inflación, que alcanzó el 20,4% en 2025, es un factor clave detrás de este incremento, afectando principalmente a los hogares que destinan una mayor parte de su presupuesto al consumo de alimentos.

La contracción del mercado laboral ocurre en un contexto de recesión económica prolongada. El BCB señala que la actividad económica en Bolivia ha estado en una tendencia de deterioro durante los últimos cinco años, con diez trimestres consecutivos de decrecimiento y dos años de recesión continuos. A junio de 2026, el PIB acumuló una caída del 3,34% después de un leve crecimiento del 0,06% en el primer trimestre.

Entre los factores que han contribuido a este deterioro se encuentran los conflictos sociales que afectaron gravemente el eje troncal del país durante más de 50 días en mayo y junio, interrumpiendo cadenas de suministro y exacerbando la crisis de abastecimiento, además de las dificultades en el transporte y distribución de mercancías debido a la escasez de combustible.