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Sociedad

Reclutamiento Fraudulento de Trabajadores Bolivianos: Un Eco del Pasado

Por Víctor Challapa — 29 Jul 2026

Reclutamiento Fraudulento de Trabajadores Bolivianos: Un Eco del Pasado
Reclutamiento Fraudulento de Trabajadores Bolivianos: Un Eco del Pasado

El fenómeno de la explotación laboral en el extranjero vuelve a tomar relevancia en Bolivia, recordando el caso Cidenbol, que ocurrió hace 18 años. Entre marzo y agosto de 2008, una organización compuesta por bolivianos y rusos llevó a cabo un reclutamiento en Cochabamba, atrayendo a personas de bajos recursos, en su mayoría albañiles, con la promesa de altos salarios en Rusia.

Más de 250 trabajadores fueron engañados con ofertas de remuneraciones que oscilaban entre los $us 2.000 y $us 2.500 mensuales, pero al llegar a Rostov, la realidad fue muy diferente. A los bolivianos se les retuvieron sus documentos y se les obligó a firmar contratos en ruso, idioma que no comprendían. Finalmente, sus salarios se redujeron a aproximadamente $us 380 o $us 400, de los cuales se descontaban gastos de alimentación y alojamiento.

Las condiciones de trabajo eran precarias, con jornadas de hasta 15 horas diarias y sin medidas de seguridad adecuadas. Muchos de los trabajadores se vieron forzados a realizar tareas pesadas y a vivir en condiciones infrahumanas, describiendo algunos alojamientos como galpones o cárceles. La experiencia fue tan traumática que el coronel Boris Bellido, quien en ese entonces se ocupaba de la trata y tráfico de personas, señaló que los trabajadores fueron explotados en diversas industrias sin recibir los salarios prometidos.

El retorno de estos trabajadores fue complicado y desorganizado, con un grupo de 25 que logró regresar a Cochabamba en septiembre de 2008, pero otros quedaron varados en Brasil por falta de recursos. La Asamblea Permanente de Derechos Humanos estimó que más de 350 personas fueron afectadas, algunas jamás lograron salir del país antes de que se destapara el fraude.

El fallo judicial en 2011 condenó a los hermanos Richard y René Canelas Guzmán a 13 años y seis meses de prisión por sus crímenes de tráfico de migrantes y estafa agravada. Sin embargo, el delito de trata de personas no fue incluido en la sentencia por falta de pruebas suficientes.

Hoy, casi dos décadas después, emergen conexiones preocupantes con un nuevo caso que está bajo investigación por la Fiscalía. Se han abierto tres investigaciones en Santa Cruz relacionadas con presunta trata de personas para reclutamiento en conflictos armados, afectando a unas 31 víctimas en los departamentos de Santa Cruz, Beni y Tarija. La situación genera alarma, ya que se han reportado muertes de jóvenes en el frente de batalla, aunque las autoridades aún no han confirmado oficialmente estos decesos.

La Cancillería ha aclarado que no cuenta con confirmación de las muertes y la Embajada de Rusia ha negado su participación en el reclutamiento, expresando su disposición a colaborar en las investigaciones pertinentes. Este nuevo patrón de explotación pone de manifiesto la necesidad de una mayor vigilancia y regulación en el reclutamiento de trabajadores bolivianos en el extranjero.